lunes, 24 de enero de 2011
Navegar, navegar, navegar...
Me había acostumbrado mal y ahora empiezo a notarlo. El Tortuga y yo, mi barco y yo...
Todo un desafío, el bicho...
Desde la primera vez que le ví, meciéndose mansamente en el pantalán, intuí que el Tortuga y yo haríamos buenas migas, aunque me sentía como esos de las pelis de vaqueros cuando se enfrentan a un caballo salvaje y tratan de ponerle la montura... "El bicho" era mucho bicho, viniendo, como venía yo, de un motovelero de 28 pies, manso y lento que me regaló los primeros momentos de mi vida como armadora.
El Tortuga se me antojó el Queen Elisabeth con sus flamantes 35 pies y su mástil retrasado que le convertía en un barco ceñidor; rapidísimo y muy ceñidor...
Y me había acostumbrado mal en estos últimos años al lado de mi barco porque él y yo hemos compartido mucho y llevamos ya muchas millas a cuestas, mi barco y yo-
Hoy, un día frío y lluvioso, he faltado a mi cita y no me me he acercado a los pantalanes. Mi nueva singladura profesional me tiene absolutamente desbordada aunque muy feliz y el tiempo se me escurre entre los dedos porque eso estoy haciendo, dedicarle mucho tiempo, en detrimento del que antes dedicaba a navegar, navegar, navegar...
Sueño con zarpar con el Tortuga unos cuantos días y espero poder hacerlo en breve, cuando una ventana de buen tiempo y otra de un poco de descanso, se abran en mi agitada vida.
Navegar es un veneno dulce que te corre por las venas del alma. Una poción mágica que una vez pruebas, no puedes dejar de beberte...
Si tuviera que vivir lejos del mar, creo que no lo soportaría durante mucho tiempo y encima ahora me doy cuenta de que tampoco puedo vivir demasiado tiempo sin navegar... Una desazón, una especie de cosquilleo me invade y empiezo a trazar rutas, viajes, aventuras...
En todas ellas, de momento en mis sueños, aparece el Tortuga...
Necesito volver a sentir el abandono que se experimenta zarpando en la puesta de sol, el frío de la noche marina, el amanecer bellisimo... Necesito moverme en ese equilibrio de mar y viento, tirar de escota, comprobar el trimado, lanzar el curri, y por encima de todo necesito una ceñida de esas a 20 nudos, que te hacen gritar de felicidad, porque navegar es en mi existencia, eso...una de las esencias de la felicidad...
Iré mañana a pasarle la mano por el lomo, llueva, haga frío, y aunque caigan chuzos de punta. Seguro que podré hacer un huequito en mi jornada de trabajo e incluso una navegadita de nada....de esas de entrar y salir con la excusa de ventilar las velas y....el alma...
viernes, 21 de enero de 2011
Carving: Ese oscuro objeto de deseo ; )

Los jefes, el equilibrio...
Los "jefecillos" andan en grave peligro de extinción en estos tiempos que corren...
Eso afirman consultorías de recursos humanos, etc etc, y como ahora desayuno con las noticias económicas, entre tanta espinosa información, la prensa naranja deja huequitos para la reflexión acerca de los jefes.
Copio íntegramente un artículo del Expansión de hoy que merece la pena leer.
Se titula "El jefe en busca de equilibrio y dice lo siguiente:
domingo, 28 de noviembre de 2010
La Vida: una calle de sentido único
domingo, 14 de noviembre de 2010
El cisne y las reflexiones de C.B....

Navegar en un Swan(Cisne) es como circular en un Rolls...
Eligieron bien el nombre los diseñadores de un barco majestuoso y veloz que corta con su vigorosa proa el Gran Azul...
Navegar con veinte nudos de viento en una ceñida a doce nudos, viendo la regala sumergida en un "bicharraco" de
Y por si todo ello no fuera ya bastante, la sonrisa del patrón que disfruta compartiendo barco, amigos y risas y mi amigo C.B. a quién yo apodo cariñosamente "la deidad", porque como afirma sin ningún tipo de pudor y entre carcajadas, hay seres mortales y deidades y él se encuentra entre estos últimos. Así de claro lo tiene, aunque hay que aclarar que sólo se trata de una sofisticada...metáfora y me refiero a su condición de deidad...
A la rueda del imponente "cisne", me embargaba esta mañana una sensación salvaje de fuerza, de libertad en mayúsculas, mezclada con un enorme respeto por lo que me "traía entre manos" como siempre sucede cuando navegas con un barco que no es el tuyo, abarcándola con los brazos abiertos y extendidos y sintiendo el poder de las más de treinta toneladas de desplazamiento...
Treinta toneladas que se desplazan veloces acariciadas por el viento, rasgando la superficie líquida del Gran Azul...
Explicar lo que se siente es uno de los grandes retos a los que una se enfrenta cuando habla con amigos que no comparten esta pasión, pero se convierte en un acto de complicidad total cuando compartes, en un guiño del alma, tus sensaciones con otros enamorados de la navegación a vela
.
Entre ellos, se encuentra mi buen amigo C.B. El y sus reflexiones, siempre inteligentes y alguna que otra vez delirantes, hacen que me plantee lo mucho que me ha aportado esta pasión por navegar.
Ayer hablábamos de la edad, de hasta cuándo podremos "tirar de escota" y de cómo algunos barcos, en las manos de armadores previsores respecto a lo deprisa que pasan los años a estas edades nuestras, van haciendo acopio de sistemas sofisticados para que un winche eléctrico, tire de escota, para mantener las cervicales "en orden", tras muchos fondeos manuales y la maravillosa llegada a nuestras vidas naúticas de los molinetes eléctricos, los stays hidraúlicos, los AIS, y todos los aparatejos que en definitiva, nos hacen la vida naútica más fácil, y nos permiten evitar algún que otro ataque de ...ciática jajaja.
El viejo pescador, mi padre, sale a navegar con su barco un día si y el otro también a sus casi 83 años y a mí eso...me tranquiliza , porque si lo de la buena genética funciona, me quedan todavía casi tres décadas de navegación.,.
Pero mi amigo C.B. lo simplifica y lanza una de sus delirantes reflexiones:-Verás; es simple. Cuando te veas ya muy fastidiado, pero vamos....mucho, mucho; coges el barco, arrancas en el Estrecho la singladura, colocas las velas como Neptuno manda y..!hala! que te de lo que te de, que llegas al otro lado, de tirón, un Cruce Atlántico póstumo, aunque eso sí, llegarás como la mojama a los Caribes dorados...
Así...y se queda tan tranquilo, guiñando sus ojos, ambos a la vez, esos ojos que destilan risas y brillan al sol , como la carta de presentación de lo que es un cerebro brillante...
Y esta que escribe, que últimamente anda muy revolucionada, reincorporada a un mundo laboral que es todo un desafío para cualquier optimista, recuerda una frase de su nuevo "jefe", en un artículo acerca de situación para los que trabajamos en el sector de la gestión patrimonial:
"
¿Quién se atreve a jugar la partida?"
Y parece que lo que afirma mi jefe, no tiene nada que ver ni con la navegación, ni con el alcance de la longevidad en buen estado físico, ni mucho menos con los "cisnes de 30 toneladas que se desplazan en el viento del Mediterráneo, en el Gran Azul, una mañana soleada de Noviembre, pero es que eso es lo que quiero ser yo: Una jugadora fortalecida en la vida, en
Al final, uno trabaja como vive y mi vuelta al trabajo está siendo todo un desafío, como lo ha sido cada vez que he tenido que aceptar nuevos retos, a la rueda de la vida, o al timón de un "cisne" de
Si este blog lo leyese mi cardiólogo, estoy segura de que me diría no sólo que progreso adecuadamente sino que en algunas cosillas he pasado de un insuficiente a una matrícula de honor, pero eso son otros...jardines...
martes, 21 de septiembre de 2010
¿Quién dijo B,W,?
Que el puertito donde se mece el Tortuga, anda estas últimas semanas revolucionado porque se está rodando una película de acción en un entorno naútico. El elenco de actores archiconocidos está trayendo a las puertas del Club a muchos y muchas fans del susodicho, sedientos de poder verle, aunque sea unos segundos, mientras entra y sale del club absolutamente escoltado y en esos coches de cristales tintados a través de los cuales sólo puede adivinarse la gorra de visera que suele lucir el super star en cuestión...
El otro día,andaba cambiando el cabo del enrollador del génova y tuve que entrar y salir varias veces a la ferretería que está cerca de los pantalanes y me di de..."Bruces" con uno de los de la productora que muy sonriente me preguntó si era "usuaria" del Club.-Por supuesto, le dije y añadí con una sonrisita:-No todos los que estamos aquí esta mañana nos derretimos por ver a B, ¿sabes?.
Con un aire de complicidad y mirándome de arriba abajo me contestó: -bueno.., no te pierdes nada si no le ves.
-No sabes lo claro que lo tengo, -respondí.
Pues eso...¿Quién dijo B.W.?
Y es que no puede estar más claro...vamos...digo yo...
Con todos mis respetos para el "super star de la gorra de visera", hay seres, gorra en mano, a la luz del sol mediterráneo, a quienes se les puede fotografiar, sonreir, y en fin...con una pinta estupendísima que para él quisiera la "deidad cinematográfica"...
Y es que además, el de la gorra en mano, es el hombre que siempre fue, el niño que nunca dejó de ser, y por encima de todo, el hombre que llena de vida y de luz mi presente y con el que quiero seguir "navegando" por los mares de esta vida...
¿Quién dijo B.W.?

