"Aquel que no puede aullar, no podrá encontrar su manada." (Charles Simic)

viernes, 17 de septiembre de 2010

Mis amigos, "la bicha" y el "easy rider"...




Aparecieron por sorpresa en la zona. Venían de Valencia y pensaron en hacerme una visita , en ruta hacia el sur.
Son del grupo HARLEY DAVIDSON, moteros donde los haya y entre todos sumamos más de quinientos años aunque prácticamente todos nosotros hemos acabado teniendo una Harley tras un periplo motorista repartido entre las primeras Bultacos, las "japonesas guerreras" las sobrias BMW y...el sueño materializado : el inimitable sonido del motor que acompañaba a los protagoniostas de Easy Rider...!Cómo pasa el tiempo! ejem...

Son...mis amigos....

Y dice J.M. Serrat, en su preciosa canción:

"...

mis amigos son unos malhechores,
convictos de atrapar sueños al vuelo,
que aplauden cuando el sol se trepa al cielo
y me abren su corazón como las flores.

Mis amigos son sueños imprevistos
que buscan sus piedras filosofales,
rondando por sórdidos arrabales
donde bajan los dioses sin ser vistos.

Mis amigos son gente cumplidora
que acuden cuando saben que yo espero,
si les roza la muerte disimulan
que para ellos la amistad es lo primero."

(Las malas compañías)


Y a pesar de que no los había visto desde el verano anterior, mirándoles a los ojos, entre abrazos y risas, envolvieron de nuevo mi corazón en un rugido de motores ,mientras sus trajes de cuero despedían ese olor tan característico, calafateados como barcos,a bordo de sus caballos de acero, relucientes al sol de la mañana...

Mucha gente me pregunta si utilizo la "bicha" , la Harley, y lo cierto es que la utilizaba poco, por aquello de la indumentaria laboral unas veces y porque siempre voy cargada otras, pero siempre contesto que la utilice o no es mi talismán.
La mía es la primera de la foto porque el día que mis amigos llegaron, yo había bajado con ella al Naútico, luego me pillaron motorizada...
Pero...la miro... Sí, si,ni más ni menos que eso: la miro.

Me acerco a ella, le acaricio "el lomo", la arranco, y sobretodo...la miro...
No es nostalgia de tiempos pasados o tal vez haya algo de eso.Es más intenso...
La miro y ella se convierte en una especie de cordón umbilical que me une indefectiblemente al viento, al cuero, al asfalto, a la libertad ...

Mañana , si el tiempo inestable de hoy no lo estropea, saldré a dar una vuelta. Iniciaré el viejo ritual tan conocido y rodaré dejándome llevar por los caminos, porque "la bicha esta" tiene algo así como una especie de brújula: me subo en ella y sin rumbo, trazo camino...

Mis amigos siempre me recuerdan quién soy, quién he sido y quién seré...

Ahora que mi vida ha dado un giro tan absoluto, probablemente , aferrada al manillar de mi moto,recupero esa parte que siempre vive en mí, a pesar de la vida, a pesar del tiempo, a pesar de los años...

Y sonrío pensando en aquello de que..."los viejos moteros nunca mueren..." aunque yo sólo sea una motera...mayorcita jajajajaja.

domingo, 29 de agosto de 2010

Se equivocó la paloma...




"Se equivocó la paloma, se equivocaba.

Por ir al norte fue al sur, creyó que el trigo era agua,

se equivocaba.


Creyó que el mar era el cielo, que la noche la mañana,

se equivocaba, se equivocaba.

Que las estrellas rocío, que la calor la nevada,

se equivocaba, se equivocaba.

Que tu falda era su blusa, que tu corazón su casa,

se equivocaba, se equivocaba..

Ella se durmió en la orilla ,o en la cumbre de una rama,

se equivocaba, se equivocaba.

Que tu falda era su blusa, que tu corazón su casa,

se equivocaba, se equivocaba,

se equivocaba, se equivocaba ."

(Joan Manuel Serrat)
Y vaya que si se equivocó el otro día la paloma de la foto...
Despertaba el día frente a la Peñona y yo escondía la cabeza entre almohadas azules evitando los rayos de sol que se filtraban ya por la ventana de este "faro " en el que vivo.
De repente, debajo de la cama, escuché como un ligero arañazo, dos, tres...
-Estás dormida, pensé..-.ha debido ser un roce del edredón en el suelo...
El sonido de arañazos en el suelo de madera se repitió y un ligero movimiento, como de aleteo, nació debajo de la cama. Me levanté sin pensarlo intentando imaginar qué tipo de ¨visitante" podía hacerse notar así y no tuve casi tiempo para hacerme composiciones porque la tuve frente a mí en unos segundos: una paloma ... y había dormido debajo de nuestra cama toda la noche...
Las ventanas de esta casa permanecen abiertas al mar casi todo el día y tal vez nuestra huéspede había aterrizado en la habitación a última hora de la tarde,, pero lo cierto es que había pasado la noche en casa, debajo de nuestra cama y se desperezaba tranquila, algodonando sus plumas al sol, y paseando ufana por el suelo de madera de la habitación sin mostrar el más mínimo pudor...
Su pata izquierda llevaba una aro metálico verde con un número que yo no alcanzaba a distinguir bien, perpleja todavía por el asombro de haber pernoctado con ella, mientras el bicho, me miraba fijamente sin alterarse lo más mínimo. Abrí la ventana para facilitarle una salida y cúal fué mi sorpresa cuando hizo caso omiso de mi invitación y de un saltito ´se colocó sobre los cojines de las sillas que están cerca de la ventana. Allí permaneció varios minutos, mientras yo la observaba sentada en la cama y sin tener ni idea de qué hacer. No quería asustarla ya que ella se mostraba muy segura y muy tranquila .
Poco a poco , fué acercándose a la ventana, pero dando saltitos y allí permaneció, mirando el mar y la melena de bronce de la estatua de Cousteau-Neptuno que se divisa a lo lejos.
No lo pensé dos veces y fuí a buscar unas galletas a la cocina para poder ofrecerle al bicho el " servicio completo": Alojamiento y desayuno.
Miró distraídamente las migas de galleta que esparcí en el alféizar de la ventana y las picoteó casi con desgana, lanzándome miraditas de aprobación desde sus ojillos menudos y brillantes. Yo, mientras tanto, sonreía pensando acerca de de lo curioso de la situación pensando que el animalito estaba francamente cómodo, divisando el Gran Azul y que no parecía tener demasiadas ganar de irse.
Los minutos iban pasando y el bicho seguía allí, por lo que me preparé un café , lo lléve a la habitación, y me senté a su lado, ambas asomadas a la ventana, absorbiendo lo hermoso de una mañana al sol y al azul...
Me miró una vez más y extendió las alas ...Se alejó dirigiéndose a la Peñona y casi estoy segura de que fué siguiendo instrucciones de la efigie de mi Neptuno-Cousteau que agitó una vez más su melena de bronce al viento, regalándome otro instante bello de vida...
Se quivocó la paloma...se equivocaba...
Ahora, cada vez que abro la ventana de mi habitación al mar, no puedo evitar un pensamiento:¿ Volverá ? y luego , sonrío mientras un tarareo surge de mí sin querer: " Si a tu ventana llega una paloma.... tararí...tarará...
Definitivamente y sin concesión alguna, cada día estoy más...¿viva?
Me voy a ver a Neptuno-Cousteau. Hace un día precioso soleado y brillante, lleno de azul y creo que acaba de lanzarme un silbido ,desde su balcón al mar...





Sin título...








"20 de Noviembre de 1984

Espero que llenes de momentos bellos tu cuaderno de bitácora de los próximos 23 años.....

¡ Y ojalá nunca dejes de volar! "


Y eso hizo; no dejó de volar y la Vida que es mágica, hizo de las suyas...



sábado, 7 de agosto de 2010

El surf,el Kite-surf, los corre-olas y ¡¡ la m.....que los parió!!



Definitivamente mi cardiólogo diría que ...¡estoy chalada!

Alguien como yo, que adora todo lo que tenga que ver con el Gran Azul, tenía una "asignatura pendiente" con el temita del surf y sus...variantesssssss.


Tuve mi primera tabla de wind surf hace casi treinta años. Eran inmensas, inmensas y muy pesadas y transportarlas era casi una pesadilla.Fue también la época en la que mi pasión por el Gran Azul me llevó a un curso de submarinismo, , de esos de entonces que duraban tres meses y con escape libre a veinte metros como prueba "estrella" del examen de obtención del título. Y lo conseguí, vaya que si lo conseguí, con el¨"obvio reconocimiento" de mis compañeros de curso, ya que por aquel entonces, "las mujeres no hacíamos esas cosas" como decía mi madre, jajajajaja.


Luego llegaron las motos acuáticas en sus primeras versiones. Recuerdo que la primera en la que literalmente cabalgué, era una de esas enormes con dos patines altísimos y claro, cuando te caías de semejante montura, llevabas un lado del cuerpo morado durante varias semanas...


Y ahora, después de más de un cuarto de siglo, resulta que vivo en un faro frente al mar desde el que he estado divisando día tras día a los surferos, los corre-olistas y los del kite con su cometa henchida por el viento del Cantábrico,... y nada...que resulta que ....ufff...a ver cómo lo explico...

Pues fácil: que me "he picado" y..a la vejez...viruelas... Y ya estoy dando mis primeros pasos con el corre-olas, porque es sólo eso: el primer paso de los pasos que vendrán ya que yo no quedo sin probar ni el surf ni el kite-surf, por más que mis hijos mi miren con una sonrisita capciosa y el hombre de mi vida me diga que " me falta un poco" de aprendizaje para conseguir coger las olas como Neptuno manda...
Lo que no sabe , mi hombre, es que una tiene ciertos "pactos" con seres marinos...

Y todos los días, al atardecer, la efigie del tal Cousteau me sonríe con un guiño cómplice desde La Peñona, y yo sigo viendo a Neptuno, con su melena de bronce al viento, le pese a quién le pese, mientras tirito al salir del agua por más que me cubran los dichosos seis centímetros del neopreno...

lunes, 10 de mayo de 2010

La pulsera


Está hecha con un trocito de cabo fino, de esos que abundan en un barco y que sirven para atar casi todo...
Uhmmm....ATAR casi todo...
A veces, nos gustaría atar fuerte, corto, los momentos felices ,los instantes hermosos, de uno en uno,componiendo un racimo luminoso...
De un tiempo a esta parte, vivo en presente inmediato y he dejado de mirar atrás porque ato , encadeno, momentos felices . El pasado se ha desdibujado como si sobre él, la vida hubiera pasado una enorme goma de borrar. Apenas quedan trazos...El futuro se me antoja algo lejano, poco predecible, borroso desde mi perspectiva de presente...
Una pulsera... un compromiso...
La vida está hecha de lazos de seda unas veces; de grilletes de acero otras.
Hay pulseras de dolor que encadenan el alma a la tristeza, al desencanto , a los mundos perdidos de uno mismo...
Hay pulseras de seda ; cabos de nudos corredizos que se abren y se cierran sin esfuerzo ...
Hay lazos de recuerdos, lazos de piel y besos, lazos de ausencias destacadas, lazos de presente teñidos de futuro...
¿Domesticados por los lazos?
Recuerdo entonces al Principito de Saint -Exupéry:

"Fue entonces que apareció el zorro:
- Buen día - dijo el zorro.
- Buen día – respondió cortésmente el principito, que se dio vuelta pero no vio a nadie.
- Estoy aquí – dijo la voz –, bajo el manzano...
- Quién eres ? – dijo el principito. – Eres muy bonito...
- Soy un zorro – dijo el zorro.
- Ven a jugar conmigo – le propuso el principito. – Estoy tan triste...
- No puedo jugar contigo – dijo el zorro. – No estoy domesticado.
- Ah! perdón – dijo el principito.
Pero, después de reflexionar, agregó:
- Qué significa "domesticar" ?
- No eres de aquí – dijo el zorro –, qué buscas ?
- Busco a los hombres – dijo el principito. – Qué significa "domesticar" ?
- Los hombres – dijo el zorro – tienen fusiles y cazan. Es bien molesto ! También crían gallinas. Es su único interés. Buscas gallinas ?
- No – dijo el principito. – Busco amigos. Qué significa "domesticar" ?
- Es algo demasiado olvidado – dijo el zorro. – Significa "crear lazos..."
- Crear lazos ?
- Claro – dijo el zorro. – Todavía no eres para mí más que un niño parecido a otros cien mil niños. Y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. No soy para ti más que un zorro parecido a otros cien mil zorros. Pero, si me domesticas, tendremos necesidad uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo. Yo seré para ti único en el mundo...
- Comienzo a entender - dijo el principito. – Hay una flor... creo que me ha domesticado...
- Es posible – dijo el zorro. – En la Tierra se ven todo tipo de cosas...
- Oh! no es en la Tierra – dijo el principito.
El zorro pareció muy intrigado:
- En otro planeta ?
- Sí.
- Hay cazadores en aquel planeta ?
- No.
- Eso es interesante ! Y gallinas ?
- No.
- Nada es perfecto – suspiró el zorro.
Pero el zorro volvió a su idea:
- Mi vida es monótona. Yo cazo gallinas, los hombres me cazan. Todas las gallinas se parecen, y todos los hombres se parecen. Me aburro, pues, un poco. Pero, si me domesticas, mi vida resultará como iluminada. Conoceré un ruido de pasos que será diferente de todos los demás. Los otros pasos me hacen volver bajo tierra. Los tuyos me llamarán fuera de la madriguera, como una música. Y además, mira ! Ves, allá lejos, los campos de trigo ? Yo no como pan. El trigo para mí es inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada. Y eso es triste ! Pero tú tienes cabellos color de oro. Entonces será maravilloso cuando me hayas domesticado ! El trigo, que es dorado, me hará recordarte. Y me agradará el ruido del viento en el trigo...
El zorro se calló y miró largamente al principito:
- Por favor... domestícame ! – dijo.
- Me parece bien – respondió el principito -, pero no tengo mucho tiempo. Tengo que encontrar amigos y conocer muchas cosas.
- Sólo se conoce lo que uno domestica – dijo el zorro. – Los hombres ya no tienen más tiempo de conocer nada. Compran cosas ya hechas a los comerciantes. Pero como no existen comerciantes de amigos, los hombres no tienen más amigos. Si quieres un amigo, domestícame !
- Qué hay que hacer ? – dijo el principito.
- Hay que ser muy paciente – respondió el zorro. – Te sentarás al principio más bien lejos de mí, así, en la hierba. Yo te miraré de reojo y no dirás nada. El lenguaje es fuente de malentendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca...
Al día siguiente el principito regresó.
- Hubiese sido mejor regresar a la misma hora – dijo el zorro. – Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, ya desde las tres comenzaré a estar feliz. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. Al llegar las cuatro, me agitaré y me inquietaré; descubriré el precio de la felicidad ! Pero si vienes en cualquier momento, nunca sabré a qué hora preparar mi corazón... Es bueno que haya ritos.
- Qué es un rito ? – dijo el principito.
- Es algo también demasiado olvidado – dijo el zorro. – Es lo que hace que un día sea diferente de los otros días, una hora de las otras horas. Mis cazadores, por ejemplo, tienen un rito. El jueves bailan con las jóvenes del pueblo. Entonces el jueves es un día maravilloso ! Me voy a pasear hasta la viña. Si los cazadores bailaran en cualquier momento, todos los días se parecerían y yo no tendría vacaciones.
Así el principito domesticó al zorro. Y cuando se aproximó la hora de la partida:
- Ah! - dijo el zorro... - Voy a llorar.
- Es tu culpa – dijo el principito -, yo no te deseaba ningún mal pero tú quisiste que te domesticara.
- Claro – dijo el zorro.
- Pero vas a llorar ! – dijo el principito.
- Claro – dijo el zorro.
- Entonces no ganas nada !
- Sí gano –dijo el zorro – a causa del color del trigo.
Luego agregó:
- Ve y visita nuevamente a las rosas. Comprenderás que la tuya es única en el mundo. Y cuando regreses a decirme adiós, te regalaré un secreto.
El principito fue a ver nuevamente a las rosas:
- Ustedes no son de ningún modo parecidas a mi rosa, ustedes no son nada aún – les dijo. – Nadie las ha domesticado y ustedes no han domesticado a nadie. Ustedes son como era mi zorro. No era más que un zorro parecido a cien mil otros. Pero me hice amigo de él, y ahora es único en el mundo.
Y las rosas estaban muy incómodas.
- Ustedes son bellas, pero están vacías – agregó. – No se puede morir por ustedes. Seguramente, cualquiera que pase creería que mi rosa se les parece. Pero ella sola es más importante que todas ustedes, puesto que es ella a quien he regado. Puesto que es ella a quien abrigué bajo el globo. Puesto que es ella a quien protegí con la pantalla. Puesto que es ella la rosa cuyas orugas maté (salvo las dos o tres para las mariposas). Puesto que es ella a quien escuché quejarse, o alabarse, o incluso a veces callarse. Puesto que es mi rosa.
Y volvió con el zorro:
- Adiós – dijo...
- Adiós – dijo el zorro. – Aquí está mi secreto. Es muy simple: sólo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.
- Lo esencial es invisible a los ojos – repitió el principito a fin de recordarlo.
- Es el tiempo que has perdido en tu rosa lo que hace a tu rosa tan importante.
- Es el tiempo que he perdido en mi rosa... – dijo el principito a fin de recordarlo.
- Los hombres han olvidado esta verdad – dijo el zorro. – Pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Eres responsable de tu rosa...
- Soy responsable de mi rosa... - repitió el principito a fin de recordarlo. "
(El Principito- Antoine de Saint-Exupéry)
Lazos, pulseras, compromisos, ritos...

martes, 27 de abril de 2010

Formentera:La vida en azul...



Mientras escribo estas líneas, tarareo la canción de Edith Piaf, "La vie en rose", que dice más o menos ésto:
"Quand il me prend dans ses bras,
il me parle tout bas,
je vois la vie en rose."
Formentera es azul...la vida es azul; por llevarle la contraria a Edith Piaf...
Tras una travesía de once horas con viento de través de esos que no acaban de definirse, el Tortuga y nosotros dos llegamos a Formentera, que ha teñido de azul nuestras retinas y nuestras almas en unos días que pasarán a formar parte de la historia que estamos construyendo...
Y yo, de vuelta, veo la vida en azul, tengo el alma azul, llena de Mediterráneo y puestas de sol, y una vez más le doy las gracias a los dioses...
La vida, definitivamente es AZUL, a pesar de que en algunas ocasiones , más de uno se empeñe en que la veamos de otros colores. Me aferro a la serenidad del azul, la que llena mi alma en estos instantes en que a mi alrededor observo cómo algunas almas se tiñen de gris, de esos grises que amenazan tormenta; y sé, hoy más que nunca, que el azul se pelea, se lucha, se gana día a día...
Mi cardiólogo me diría que ninguno de los tratamientos que me ha recomendado me ha hecho efecto, pero que obviamente estoy mejor, dado que al fin he conseguido ordenar mis prioridades y de eso se ha beneficiado mi desbocado corazón; pero yo, cuando me pongo a pensarlo detenidamente, llego a la tremenda conclusión de que si he conseguido ver de nuevo la vida en azul , tras los áridos y ocres desiertos atravesados, es, porque como dice Edith Piaf:


"Quand il me prend dans ses bras,
il me parle tout bas,
je vois la vie en ...bleu."